viernes, 31 de octubre de 2008

ALGUNAS REFLEXIONES PARA EL TRABAJO EN ORIENTACION VOCACIONAL

Necesito que esten relajados y con ganas, con profesionalidad y respeto podremos llegar lejos. Debemos mostrar un equipo de trabajo, cualquiera debe poder representar en pie de igualdad y responsabilidad al resto del equipo. Nuestras actitudes tanto hacia adentro del equipo como hacia afuera serán la marca distintiva, y como todos somos seres humanos es inevitable que tengamos puntos de vista e intereses distintos, lo cual no es un problema, excepto que lo transformemos en ello, por lo tanto actuemos con madurez y declinemos cualquier actitud que pueda ir en contra del trabajo colectivo, por ejemplo, no avisar, no preocuparse, no ser solidario.

La primera tarea antes de cualquier reflexion y/o trabajo acerca de la orientación vocacional es si hemos desarrollado una vocación por la vida, como por suerte somos psicopedagogos y creemos en el aprendizaje autónomo – aquello que nos permitimos aprender aunque no nos lo enseñen, aunque nos enseñen lo contrario o aunque nos prohiban aprenderlo – podemos desarrollar una fuerte vocación por la vida, verdadera motivación, de eso hablamos cuando hablamos del deseo de aprender.
Si nos proponemos convertirnos en profesionales, o adultos o seres humanos, tenemos esta tarea por delante. De lo contrario no podremos trasmitir dicha vocación a los más jóvenes.
La elección de una carrera es un medio para el verdadero fín de todo proyecto educativo: desarrollar la vocación por la vida.
¿Qué es tener vocación por la vida? Creer firmemente que todos y cada uno de nosotros tiene capacidades potenciales, cada uno en un ámbito diferente, que cada uno de nosotros es absolutamente necesario para una tarea en la sociedad, que cada uno tiene derecho a existir y a que su proyecto sea respetado y alentado, que cada uno tiene el deber de conectarse y expresar dichas capacidades. Ello exige una fuerte ética de respeto, autorespeto, solidaridad y ayuda mutua.
Obviamente que no debemos ser ingenuos: muchos adultos, muchos intereses y muchos jóvenes desalentados piensan que esto que proponemos es utópico. Y lo es para quien no ha perdido el miedo a la vida, quien no ha aprendido a disfrutarla. Pero tengamos cuidado, la movilización de sus “certezas” genera conductas reaccionarias, desvalorizantes, desautorizantes.
Por lo tanto, parte de esta vocación por la vida es profundizar en nuestras capacidades, pues allí está la fuente de poder de cada uno. El otro requisito es saber resistir creyendo en un proyecto de vida humanizador que aporte paz, alegría y progreso.
Como conclusión final ¿En qué espejo nos estamos mirando cuando nos pensamos? ¿Es nuestro propio espejo o es el espejo de una sociedad destructiva, hiperconsumista, alienante, desmotivante, generalizante?

Sobrellevamos una educación negra que no nos deja conectarnos con lo que nos gusta, percibo que este trabajo les gusta pero tambien se que tenemos represiones para conectarnos con eso que nos gusta y eso no es bueno para nosotros en forma individual y menos para el trabajo en equipo y ni que decir para el trabajo con los chicos, en esa ausencia de represión esta nuestra potencia.
Esa afirmación de la vida implica la renuncia a todo condicionamiento, familiar, educativo, religioso, político, etcétera, acerca de "qué hay que hacer, como hay que hacerlo, porque hay que hacerlo, para que hay que hacerlo, para quien hay que hacerlo, con que hay que hacerlo, con quien hay que hacerlo" (en este contexto hacer es elegir una carrrera).Esa afirmación de la vida es deseo de aprender, es una verdadera pasion, no el deseo como algo fantaseado, sino como algo carnal que uno tiene que arrancar al mundo algo asi como el trabajo del campesino que rompe la tierra para que produzca una hermosa cosecha, con ello quiero decir que estamos muy rodeados por concepciones intelectualistas que sirven tan solo para condicionarnos en la realizacion y al final nos enseña el miedo a vivir. Aquí de lo que se trata es de rescatar la dimensión sensorial de la vida, y del aprendizaje y de la elección de carrera que se realize. Para ello debemos erradicar toda iconografia de la cultura occidental y cristiana que nos llenaron la cabeza (la pasión de de jesucristo= conduce a la muerte), no, la pasión conduce a disfrutar de la vida, y del encuentro, entre nosostros los profesionales de la orientación, entre alumnos y docentes, entre aprendiente y conocimiento. La pasión es alegría y potencia. Toda elección será parcial si no integra las dimensiones del pensar, sentir y hacer. Una elección no puede ser un trabajo intelectualista, debe articular el intelecto con lo sensorial y juntos crear un sentido a la existencia. Por lo tanto elegir es un trabajo de conectarse con nuestras potencialidades que están anestesiadas por tanta sociedad hiperconsumista, destructiva del ser humano y desmotivante. Un elemento que podemos utilizar como dispositivo analizador del discurso de los jovenes, en este marco del trabajo de la orientacion vocacional es el mayor o o menor nivel de diferenciacion entre ser - tener - hacer.concpetos que podemos utilizar como un elemento transvesal para investidar como se encuentran los jovenes a lo largo de esta experiencia.en la categoria de ser incluiremos todas las reflexiones referidas al si mismo en tanto ser unico e irrreptible, aquellos elementos propios.en la categroría de tener incluiremos todas las reflexiones referidas a la capacidad de utilizar elementos ya existentes en el mundo.en la categoría de hacer incluiremos todas las reflexiones referidas a la capacidad creativa y transformativa, con la finalidad de enriquecer el mundo.desde nuestra perspectiva el trabajo es doble ya que tenemos un nivel de exploración referido a la discriminación de estos conceptos (con la finalidad de que las demandas sean adecuadas en cuanto al destinatario) y por otro nivel de exploración referido al desarrollo alcanzado por cada joven en cuanto a cada una de estas áreas (con la finalidad de que fortalezca su propio ser trabajando en el desarrollo de estas áreas).

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